BHP dio un paso decisivo al ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) de Chile el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) para la Extensión Operacional de Cerro Colorado, en la Región de Tarapacá.

La iniciativa contempla una inversión de US$1.500 millones para reactivar la faena por un horizonte de al menos dos décadas, transformando su matriz hídrica y operativa tras permanecer en paralización temporal parcial desde finales de 2023.

Tres componentes técnicos y operativos clave del proyecto:

🟢 Escalamiento productivo: El plan prevé la explotación a cielo abierto y el procesamiento por lixiviación (SX-EW) para producir un máximo de 130.000 toneladas de cátodos de cobre anuales. La capacidad inicial de procesamiento será de 20 millones de toneladas por año, con una expansión progresiva hasta alcanzar los 30 millones.

🟢 Sustitución de fuentes hídricas: La operación eliminará la dependencia de aguas continentales y utilizará principalmente aguas residuales tratadas provistas por terceros. El recurso se transportará a través de un acueducto subterráneo de 105 kilómetros con un caudal de diseño cercano a los 191 litros por segundo.

🟢 Mitigación y obras de soporte: El cronograma constructivo demandará ocho años y prevé una nueva línea de transmisión de 220 kV. Para mitigar los 12 impactos ambientales significativos identificados en el ecosistema y el medio humano, BHP propuso programas de rescate de flora, relocalización de fauna y protección arqueológica.

Considerando la madurez de los yacimientos en el norte chileno, ¿representa la reinvención y extensión de faenas existentes una alternativa más eficiente que el desarrollo de nuevos proyectos greenfield bajo las exigencias regulatorias actuales? 👇